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martes, 12 de junio de 2012

Cosas...

Vienen las cosas que revuelven
las penas azuladas. Un niño
despierta fantasmas sucios de tiempo
y me acuerdo de morir.
Es como taparse las promesas
para que sean promesas, no
cuerpos ignorantes de su cuerpo.
Filtran la fe en los bodegones.
Alguno habla por teléfono
y el infinito siempre da ocupado.
Esta sangre está acierta
y busca otra alma
en los que roban humo
en la mañana de hoy.



Juan Gelman





miércoles, 2 de noviembre de 2011

Documentos...

Llena de signos y de árboles,
ella cruza la noche como un fuego o un río,
asciende en el silencio y la memoria,
es infinita como un hecho,
la existo, la conduzco, yo soy su certidumbre.

Juan Gelman





lunes, 19 de septiembre de 2011

Donde...


¿Estoy en el crepúsculo de via del Corso que tenía
cara de confidencia
y me sacó un pedazo de dolor? Allí supe
que el vago ser de la lluvia se parece
a la congoja de casi sentir
y las heridas se callan hasta mañana por lo menos.
Se puede entonces volver a casa
y no buscar soluciones,
entrar en uno mismo
como una visitación.
No sé si soy el fantasma que me visita
o yo lo visito con voluntad inútil.
No sé si estoy en la calle Camargo velando a mi
/perro
acabadito de morir todavía.
¿Qué pasará si uno se recorriera el alma humana /y la otra?
¿Lo sucedido volverá a suceder?
¿Se habrá secado en su abandono?
¿Construyó músicas mañana?
A veces, mundo, sos
una fotografía orinada por el tiempo
en la que nunca estuve.
escribo lo que no puedo escribir en mí.
¿Dónde está el crepúsculo dicho?
Sería lindo juntar los restos que dejó en cada
/gente
para abrigarla otra vez.
En realidad estoy hablando del futuro.
Dónde está uno si no.
Digo, en ninguna parte.

Juan Gelman





miércoles, 27 de julio de 2011

Escribo en el olvido...

Escribo en el olvido
en cada fuego de la noche
cada rostro de ti.
Hay una piedra entonces
donde te acuesto mía,
ninguno la conoce,
he fundado pueblos en tu dulzura,
he sufrido esas cosas,
eres fuera de mí,
me perteneces extranjera.


Juan Gelman


jueves, 14 de abril de 2011

Oración...


Habítame, penétrame.
Sea tu sangre una como mi sangre.
Tu boca entre a mi boca.
Tu corazón agrande el mío hasta estallar.
Desgárrame.
Caigas entera en mis entrañas.
Anden tus manos en mis manos.
Tus pies caminen en mis pies, tus pies.
Árdeme, árdeme.
Cólmeme tu dulzura.
Báñeme tu saliva el paladar.
Estés en mí como está la madera en el palito.
Que ya no puedo así, con esta sed
quemándome.

Con esta sed quemándome.

La soledad, sus cuervos, sus perros, sus pedazos.

Juan Gelman



lunes, 7 de febrero de 2011

Alza tus brazos...

Alza tus brazos,
ellos encierran a la noche,
desátala sobre mi sed,
tambor, tambor, mi fuego.

Que la noche nos cubra con una campana,
que suene suavemente a cada golpe del amor.

Entiérrame la sombra, lávame con ceniza,
cávame del dolor, límpiame el aire:
yo quiero amarte libre.

Tú destruyes el mundo para que esto suceda
tu comienzas el mundo para que esto suceda.

Juan Gelman

viernes, 8 de octubre de 2010

Preguntas...

Ya que navegas por mi sangre
y conoces mis límites,
y me despiertas en la mitad del día
para acostarme en tu recuerdo
y eres furia de mi paciencia para mí,
dime qué diablos hago,
por qué te necesito,
quien eres, muda, sola, recorriéndome,
razón de mi pasión,
por qué quiero llenarte solamente de mí,
y abarcarte, acabarte,
mezclarme en tus cabellos
y eres única patria
contra las bestias del olvido.


Juan Gelman

lunes, 6 de septiembre de 2010

Días...

El día condenado por la pasión
tiene la luz muy alta y una noche
que echa raíces y el olvido no puede olvidar.
Cesar en la pasión, como tiempo
que existió antes, sería
el sueño que se piensa a sí mismo y no ve
la cabeza que sueña entre sábanas
y blanquea el amanecer.
¡Está quieto el fondo del vaso
donde bebí un río con barcos que parpadeaban!
¿Qué es eso?
¿A dónde se fue el caballo que
reconstruía la emoción, o casas
para dormir en el horror?
Es extraña la relación del mundo con el mundo.
Lo que ha dolido es una hierba
que no termina de crecer.
El tiempo la llueve.
Al final de la calle abren el sol
para que nada sea cierto.



Juan Gelman

viernes, 11 de diciembre de 2009

Ausencia de amor...

Cómo será pregunto.
Cómo será tocarte a mi costado.
Ando de loco por el aire
que ando que no ando.

Cómo será acostarme
en tu país de pechos tan lejano.
Ando de pobre cristo a tu recuerdo
clavado, reclavado.

Será ya como sea.
Tal vez me estalle el cuerpo todo lo que he esperado.
Me comerás entonces dulcemente pedazo por pedazo.

Seré lo que debiera.
Tu pie. Tu mano.


Juan Gelman

jueves, 10 de septiembre de 2009

Allí...

Nadie te enseña nada.
Nadie te enseña a ser vaca.
Nadie te enseña a volar en el espanto.
Mataron a miles de compañeros y nadie te enseña
a hacerlos de nuevo.
¿Cómo hago,
cómo hago yo?
¿hay que romper la memoria para que se vacíe
/como un vaso roto?
Me consuelo estúpidamente.
Miro navegar rostros en mi sangre y me digo
que no murieron aún.
Pero mueren aún
Y yo mismo, ¿qué hago mirando cada rostro?
¿Me muero en ellos cada vez?
En alguna telita del futuro habrán escrito /sus nombres.
Pero la verdad es que están muertos,
amortajados por la incomprensión.
Alzan sueños sin método
contra la vida chiquita.

Juan Gelman

martes, 23 de junio de 2009

La extranjera...

La extranjera no sabe
que su sangre es su casa, que
todo pájaro suyo
sólo ahí puede cantar y abrir
alas de su verano y se abalanza,
alcanza, lanza, alza
como una sed de mundo
que no se puede apagar.
El pájaro encendido cuida
los huecos de la pérdida como
joyas perdidas sin remedio.
Canta allí, loco de luz, no renuncia
a mis monstruos, valiente.
La hora de los dioses
junta los pies
de ese camino.

Juan Gelman


sábado, 30 de mayo de 2009

En la fecha...

Solo de ti, lleno de ti,
esta tarde a las 7,
el ciudadano de tu ausencia
se palpaba la cara, la voz, los papelitos,
deveras comprobando
que tus ruidos andaban por sus huesos
y en general te habías ido.

Golpeó puertas, teléfonos.
La gran ciudad estaba equivocada sin tu pelo, señora,
y él sentía tirones detrás del corazón.

A lo mejor era el tabaco,
de todos modos yo soy otro:
un pedazo de ti,
alguien a quien castigan puertas, ruidos, teléfonos,
y, andá a saber por qué,
toda la parentela de la muerte.

Juan Gelman

jueves, 7 de mayo de 2009

Viajes...




Va a sus versos como quien va a su cueva.
Conoce a Telémaco, pero tiene urgencias oscuras, no griegas.
Penélope jamás le tejería un pulóver,
mucho menos se lo destejería.
Los amores de Príamo y Ariste lo tienen sin cuidado.
Aun así escucha címbalos y otras aventuras aéreas
que lo rodean como un destiempo, un deshogar.
La luz de las estrellas lo baña por ajena casualidad del universo.
De sus huesos caen hojas secas
que él contempla con estupor.
Tiene sangre, cada mañana lo golpean cuando viene del sueño.
Está desnudo y tiembla. Mira lo que no es.

Juan Gelman

domingo, 15 de febrero de 2009

País...

¿El universo? Claro. ¿El infinito? Además.
¿La carne? Desde luego. Carne celeste
o con un cielo arriba que se nubla cuando tocás
el odio y chocan furias y llueve
un agua triste.
Una vaca pace en el hueso que voy a recordar.
¿Y los que olvidan? ¿Se tapan como indios las vergüenzas?
País
desaparecido en una gorra militar.
¿estás en lo que venga?
Lo que vino es cobardía y desprecio.
Se avisa a Paul Celan: tumbas cavadas en el agua.
Brilla el día.
Me recuerda que no soy árbol y que no tengo raíces /de pájaro.
Vivo vagamente
y nadie me ve entrar

Juan Gelman

viernes, 10 de octubre de 2008

Límites...

¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí la sed,
hasta aquí el agua?

¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí el aire,
hasta aquí el fuego?

¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí el amor,
hasta aquí el odio?

¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí el hombre,
hasta aquí no?

Sólo la esperanza tiene las rodillas nítidas.
Sangran.

Juan Gelman

domingo, 10 de febrero de 2008

Sefiní...

basta por esta noche cierro
la puerta me pongo
el saco guardo
los papelitos donde
no hago sino hablar de ti
mentir sobre tu paradero
cuerpo que me has de temblar

Juan Gelman



sábado, 19 de enero de 2008

La puerta...



abrí la puerta/amor mío
levantá/abrí la puerta
tengo el alma pegada al paladar
temblando de terror

el jabalí del monte me pisoteó
el asno salvaje me persiguió
en esta media noche del exilio
soy yo mismo una bestia

Juan Gelman

jueves, 10 de enero de 2008

Un hombre y una mujer...




Una mujer y un hombre llevados por la vida,
una mujer y un hombre cara a cara
habitan en la noche, desbordan por sus manos,
se oyen subir libres en la sombra,
sus cabezas descansan en una bella infancia
que ellos crearon juntos, plena de sol, de luz,
una mujer y un hombre atados por sus labios
llenan la noche lenta con toda su memoria,
una mujer y un hombre más bellos en el otro
ocupan su lugar en la tierra.

Juan Gelman

jueves, 27 de diciembre de 2007

Fábricas del Amor...

Y construí tu rostro.
Con adivinaciones del amor, construía tu rostro
en los lejanos patios de la infancia.
Albañil con vergüenza,
yo me oculté del mundo para tallar tu imagen,
para darte la voz,
para poner dulzura en tu saliva.
Cuántas veces temblé
apenas si cubierto por la luz del verano
mientras te describía por mi sangre.
Pura mía,
estás hecha de cuántas estaciones
y tu gracia desciende como cuántos crepúsculos.
Cuántas de mis jornadas inventaron tus manos.
Qué infinito de besos contra la soledad
hunde tus pasos en el polvo.
Yo te oficié, te recité por los caminos,
escribí todos tus nombres al fondo de mi sombra,
te hice un sitio en mi lecho,
te amé, estela invisible, noche a noche.
Así fue que cantaron los silencios.
Años y años trabajé para hacerte
antes de oír un solo sonido de tu alma.

Juan Gelman