jueves, 3 de abril de 2008

Solamente deseo amarte...


Solamente deseo amarte
Una tempestad llena el valle
Un solo pez el río

Te he hecho
A la medida de mi soledad
Todo el mundo para esconderse
Días y noches para comprenderse

Para contemplar en tus ojos
Todo lo que pienso de ti
Y de un mundo hecho a tu imagen

Y las noches y los días gobernados por tus párpados.

Paul Éluard

miércoles, 2 de abril de 2008

Poema de la despedida...




Te digo adiós, y acaso te quiero todavía.
Quizá no he de olvidarte, pero te digo adiós.
No sé si me quisiste... No sé si te quería...
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.

Este cariño triste, y apasionado, y loco,
me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No sé si te amé mucho... no sé si te amé poco;
pero sí sé que nunca volveré a amar así.

Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo,
y el corazón me dice que no te olvidaré;
pero, al quedarme solo, sabiendo que te pierdo,
tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.

Te digo adiós, y acaso, con esta despedida,
mi más hermoso sueño muere dentro de mí...
Pero te digo adiós, para toda la vida,
aunque toda la vida siga pensando en ti.




José Ángel Buesa

jueves, 27 de marzo de 2008

Trenes quietos...

No quiero oír hablar de trenes que se van.
Ni mirar relojes.
Ni sufrir andenes.
Ni presentir el álamo y la arena.
Ni dejar la ciudad del crimen sin castigo.
Ni abandonar las ratas con sus crestas de gallo.
Nada.
Quiero quer todo se detenga.
Que no haya valijas ni amores extraviados.
Ni ilusión cancelada.
Ni sueños con demora.
Ni suelos para el paso.
Ni paisajes cambiantes.
Que enmudezcan las voces del "your-attention-please"
y del vendedor de diarios.
Que nadie se vaya nunca más.
¿Por qué partir si es como morir un poco?
No son buenas las cosas a medias.
Que todo sea eterno, inmóvil, para siempre.

Roberto Esmoris Lara

lunes, 24 de marzo de 2008

Lo que se ha perdido...



Lo que se ha perdido,
lo que se debería haber perdido,
lo que se ha conseguido y ha satisfecho por error,
lo que amamos y perdimos y,
después de perderlo,
vimos,
amándolo por haberlo tenido,
que no lo habíamos amado;
lo que creíamos que pensábamos cuando sentíamos;
lo que era un recuerdo y creíamos que era una emoción;
y el mar en todo,
llegando allá,
rumoroso y fresco,
del gran fondo de toda la noche,
a agitarse fino en la playa,
en el decurso nocturno de mi paseo a la orilla del mar.

Fernando Pessoa

lunes, 17 de marzo de 2008

Noche de lluvia...

Llueve... espera, no duermas.
Estate atento a lo que dice el viento,
y a lo que dice el agua que golpea
con sus dedos menudos en los vidrios.
Todo mi corazón se vuelve oídos
para escuchar a la hechizada hermana
que ha dormido en el cielo,
que ha visto el sol de cerca,
y baja ahora elástica y alegre de la mano del viento,
igual que una viajera que torna
de un país de maravilla.
Cómo estará de alegre el trigo, amante.
Con qué avidez se esponjará la hierba,
cuántos diamantes colgarán ahora
del ramaje profundo de los pinos.
Espera, no te duermas.
Escuchemos el ritmo de la lluvia.
Apoya entre mis senos tu frente taciturna.

Juana de Ibarbourou

miércoles, 12 de marzo de 2008

Quiero...

Quiero tocar tu piel
la materia que viene
desde el nacimiento del orbe.

Quiero conocer el sentido
de tus células
para unir mi voz
a la voz
de la materia.

Quiero sembrarme
en medio de tus brazos,
habitar el núcleo
de tu morada
y aprehender la vida
en tus venas.

Luis Alberto Machado
"Canto a la Mujer"
(Venezolano)

domingo, 9 de marzo de 2008

La isla ignorada...

Soy como esa isla que ignorada,
late acunada por árboles jugosos,
en el centro de un mar
que no me entiende,
rodeada de nada,
—sola sólo—.

Hay aves en mi isla relucientes,
y pintadas por ángeles pintores,
hay fieras que me miran dulcemente,
y venenosas flores.

Hay arroyos poetas
y voces interiores
de volcanes dormidos.

Quizá haya algún tesoro
muy dentro de mi entraña.

¡Quién sabe si yo tengo
diamante en mi montaña,
o tan sólo un pequeño
pedazo de carbón!

Los árboles del bosque de mi isla,
sois vosotros mis versos.
¡Qué bien sonáis a veces
si el gran músico viento
os toca cuando viene el mar que me rodea!

A esta isla que soy, si alguien llega,
que se encuentre con algo es mi deseo;
—manantiales de versos encendidos
y cascadas de paz es lo que tengo—.

Un nombre que me sube por el alma
y no quiere que llore mis secretos;
y soy tierra feliz —que tengo el arte
de ser dichosa y pobre al mismo tiempo—...


Gloria Fuertes

sábado, 8 de marzo de 2008

Medidas de longitud...

Ocho minutos luz
separan
al sol de la tierra.

Cuatro jornadas mula
separan
al valle de la sierra.

Diecisiete mil siglos tortuga
separan
tu realidad y mi sueño.

Medio milisegundo pez payaso
separa
mi alegría de tu cuerpo.


Lorenzo Facorro

martes, 26 de febrero de 2008

Ésta es mi casa...

No cabe duda Ésta es mi casa
aquí sucedo aquí
me engaño inmensamente
Ésta es mi casa detenida en el tiempo

Llega el otoño y me defiende
la primavera y me condena
Tengo millones de huéspedes
que ríen y comen
copulan y duermen
juegan y piensan
millones de huéspedes que se aburren
y tienen pesadillas y ataques de nervios

No cabe duda. Ésta es mi casa.
Todos los perros y campanarios
pasan frente a ella
Pero a mi casa la azotan los rayos
y un día se va a partir en dos

Y yo no sabré dónde guarecerme
porque todas las puertas dan afuera del mundo

Mario Benedetti

miércoles, 13 de febrero de 2008

En el fondo el olvido...




En el fondo el olvido es un gran
simulacro repleto de fantasmas
Mario Benedetti







Como un cuadro que ha sido
descolgado a destiempo
y deja una marca gris en la pared vacía,
mi cuerpo se desprende
más allá del olvido,
ocupa su lugar.

Lejos del paraíso,
donde ya no es posible
enmascarar el sueño desencajado
del desaparecido,
ni blanquear la mano atormentada del delito,
ni difamar los labios en mitad de la piedra.

Como el escalador
que apoya todo el cuerpo
en los resquicios del vacío,
paso sin ser notada
abriendo las compuertas
borrando los caminos,
con la boca nodriza y los ojos ausentes.

Rehén de la memoria,
rememoro el olvido,
ese gran simulacro repleto de fantasmas
que arrastran
su silencio
hacia el abismo.

Como el ilusionista
que dibuja pañuelos en la seda del aire,
me guardo inútilmente una paloma
quebrada en las trincheras de la noche.

Roxana Acquaroni


lunes, 11 de febrero de 2008

Exilio...

Expulsados de la selva del sur
de Sumatra por los hombres que
vienen a poblarla, 130 elefantes
emprendieron hoy una larga
marcha de 35 días hacia la
nueva ciudad que les
fue asignada.
(AFP. 18/11/82)





No hay sitio para los elefantes.
Ayer los expulsaron de la selva en Sumatra,
mañana alguien les impedirá la entrada al Union Bar.
Yo integro esa manada hacia Lebong Hitam,
yo sigo a la hembra guía,
cargo con la joroba de todas mis valijas sobre las
cuatro patas del infierno.

Llegarán a destino –dijo un diario en Yakarta.
Los colmillos embisten telarañas de niebla.
Llegarán a destino,
viejas empalizadas que sucumben bajo mareas de carne.
Llegarán -dijo el diario.

Mas la estampida cruza por suelos pantanosos
y mi patria –la mía- es sólo esta manada de elefantes
que ha extraviado su rumbo.

¡Guarde celosamente la selva impenetrable este ulular
de bestias!
Tambores y petardos, acompañan.
Algo de todo el polvo que levantan, es mío.

Jorge Boccanera


domingo, 10 de febrero de 2008

Sefiní...

basta por esta noche cierro
la puerta me pongo
el saco guardo
los papelitos donde
no hago sino hablar de ti
mentir sobre tu paradero
cuerpo que me has de temblar

Juan Gelman



viernes, 8 de febrero de 2008

Un día cualquiera uno se muere...


"Toute une catégorie
de sentiments
est surannée."

Jules Renard




Un día cualquiera uno se muere,
modifica el censo
y resulta la noticia del día
si, entre tanto, no se descubre un fraude
o dimite el Ministro de Transportes.
Uno ha sido un niño,
inscrito en un Libro de Familia,
y consigue hacerse un hueco.
Uno es bueno y listo
-él cree a solas ser mejor-
a veces sonríe por compromiso
y otras veces vocea sin razón.
Uno tiene veleidades de poeta
y ansias de viajero insatisfechas.
Uno vive así, bordeando el stress y el infarto,
con una idea desmesurada de sí mismo
y la sospecha atroz
-sintiendo ese vacío, instalado en su alma como un peso-
de estar perdiendo el tiempo.
Aunque no eternamente.

Clotilde Tambroni

lunes, 4 de febrero de 2008

A tientas...

Se retrocede con seguridad
pero se avanza a tientas
uno adelanta manos como un ciego
ciego imprudente por añadidura
pero lo absurdo es que no es ciego
y distingue el relámpago la lluvia
los rostros insepultos la ceniza
la sonrisa del necio las afrentas
un barrunto de pena en el espejo
la baranda oxidada con sus pájaros
la opaca incertidumbre de los otros
enfrentada a la propia incertidumbre
se avanza a tientas / lentamente
por lo común a contramano
de los convictos y confesos
en búsqueda tal vez
de amores residuales
que sirvan de consuelo y recompensa
o iluminen un pozo de nostalgias
se avanza a tientas/ vacilante
no importan la distancia ni el horario
ni que el futuro sea una vislumbre
o una pasión deshabitada
a tientas hasta que una noche
se queda uno sin cómplices ni tacto
y a ciegas otra vez y para siempre
se introduce en un túnel o destino
que no se sabe dónde acaba.

Mario Benedetti

jueves, 31 de enero de 2008

¿Dónde están los túneles?



estrella parada sonriendo
si te queremos al norte te pintamos
si te queremos al sur te damos el color del no encontrar
estrella no queremos el lugar impreciso
el descubrir agoniza doméstico
y lo lúcido y aprehensible naufraga

el pez irisado en saltos pide que lo veamos
mas los ojos no ven
suena el mar
suena la magia incandescente
y al adelantar el pie

lo aprendido avanza

Belkys Arredondo