jueves, 3 de septiembre de 2009

Bajo la lluvia...



¡Cómo resbala el agua por mi espalda!
¡Cómo moja mi falda,
y pone en mis mejillas su frescura de nieve!
Llueve, llueve, llueve,
y voy, senda adelante,
con el alma ligera y la cara radiante,
sin sentir, sin soñar,
llena de la voluptuosidad de no pensar.

Un pájaro se baña
en una charca turbia. Mi presencia le extraña,
se detiene... me mira... nos sentimos amigos...
¡Los dos amamos muchos cielos, campos y trigos!
Después es el asombro
de un labriego que pasa con su azada al hombro
y la lluvia me cubre de todas las fragancias
de los setos de octubre.
Y es, sobre mi cuerpo por el agua empapado
como un maravilloso y estupendo tocado
de gotas cristalinas, de flores deshojadas
que vuelcan a mi paso las plantas asombradas.
Y siento, en la vacuidad
del cerebro sin sueño, la voluptuosidad
del placer infinito, dulce y desconocido,
de un minuto de olvido.
Llueve, llueve, llueve,
y tengo en alma y carne, como un frescor de nieve.

Juana de Ibarbourou

sábado, 15 de agosto de 2009

Los amigos...

En el tabaco, en el café, en el vino,
al borde de la noche se levantan
como esas voces que a lo lejos cantan
sin que se sepa qué, por el camino.

Livianamente hermanos del destino,
dióscuros, sombras pálidas, me espantan
las moscas de los hábitos, me aguantan
que siga a flote entre tanto remolino.

Los muertos hablan más pero al oído,
y los vivos son mano tibia y techo,
suma de lo ganado y lo perdido.

Así un día en la barca de la sombra,
de tanta ausencia abrigará mi pecho
esta antigua ternura que los nombra.

Julio Cortázar

lunes, 10 de agosto de 2009

El ángel se contempla a sí mismo...

Los hombres tienen
un apetito voraz por las alturas.
Cierran los ojos y sueñan
otra delicia y otra tierra menos seca,
pero nada saben en el esplendor de su inocencia.

El cielo es eternamente azul y somos bellos.
Más quién desde aquí podría decir
yo amo, yo tengo,
la fruta está madura, ¿es para hoy?
Aquí estamos todos
para siempre a la vuelta del deseo.

Alas para volar ¿a dónde?
No somos de nadie,
a nadie esperamos.
Ostentamos como un lujo
la media sonrisa de otra muerte.

Alicia Torres
(Venezolana - Contemporánea)


miércoles, 5 de agosto de 2009

La extranjera...



Contra su bautismo natal
el nombre secreto con que la llamo: Babel.
Contra el vientre que la disparó confusamente
la cuenca de mi mano que la encierra.
Contra el desamparo de sus ojos primarios
la doble visión de mi mirada donde se refleja.
Contra su altiva desnudez
los homenajes sacros
la ofrenda del pan
del vino y el beso.
Contra la obstinación de su silencio
un discurso largo y lento
salmodia salina
cueva hospitalaria
signos en la página,
identidad.
Cristina Peri Rosi

martes, 28 de julio de 2009

Memoria de esta tierra...



Memoria de esta tierra junto al cielo
Con nubes al alcance de la mano,
Y horizontes tan cerca de los ojos
Que sus contornos cierran la montaña.
¡Provincia de las fuentes y los trigos
Y frutales aromas en la brisa;
Dulce país de nieblas y claveles
Dormido en un sosiego melodioso!
Galería de lienzos vegetales
Alzada entre columnas de arcoiris,
Donde la luz enciende mariposas.
¡Bajo su clima de altitud y égogla
—Gemela del amor— mi poesía
Descubrió la raíz de su destino!

José Antonio Escalona
(venezolano)

Foto: Vista panorámica de El Ávila,
Caracas, Venezuela

jueves, 23 de julio de 2009

Me sirve, no me sirve...

La esperanza tan dulce
tan pulida tan triste
la promesa tan leve
no me sirve

no me sirve tan mansa
la esperanza

la rabia tan sumisa
tan débil tan humilde
el furor tan prudente
no me sirve

no me sirve tan sabia
tanta rabia

el grito tan exacto
si el tiempo lo permite
alarido tan pulcro
no me sirve

no me sirve tan bueno
tanto trueno

el coraje tan docil
la bravura tan chirle
la intrepidez tan lenta
no me sirve

no me sirve tan fría
la osadía

si me sirve la vida
que es vida hasta morirse
el corazon alerta
si me sirve

me sirve cuando avanza
la confianza

me sirve tu mirada
que es generosa y firme
y tu silencio franco
si me sirve

me sirve la medida
de tu vida

me sirve tu futuro
que es un presente libre
y tu lucha de siempre
si me sirve

me sirve tu batalla
sin medalla

me sirve la modestia
de tu orgullo posible
y tu mano segura
si me sirve

me sirve tu sendero
compañero

Mario Benedetti

lunes, 20 de julio de 2009

Como si cada beso...

Como si cada beso
fuera de despedida,
Cloé mía, besémonos, amando.
tal vez ya nos toque
en el hombro la mano que llama
a la barca que no viene sino vacía;
y que en el mismo haz
ata lo que fuimos mutuamente
y la ajena suma universal de la vida.

Fernando Pessoa

Toque de queda...




Qué íbamos a hacer, la puerta estaba bajo guardia
Qué íbamos a hacer, estábamos encerrados
Qué íbamos a hacer, la calle habían cerrado
Qué íbamos a hacer, la cuidad estaba bajo custodia
Qué íbamos a hacer, ella estaba hambrienta
Qué íbamos a hacer, estábamos desarmados
Qué íbamos a hacer, al caer la noche desierta
Qué íbamos a hacer, teníamos que amarnos.

Paul Éluard

miércoles, 15 de julio de 2009

Si Tú No Existieras...


Feliz cumpleaños, MaryC.
Quisiera estar a tu lado para celebrar
en este día tan especial, pero me queda
el consuelo de saber que no importa el
rincón del mundo donde te encuentres
físicamente, porque siempre estarás en
lo más profundo de mi corazón...


Pedro



Si tú no existieras, el mundo sería un mudo alarido,
la triste cadencia de versos fantasmales
Cacofonías silenciosas, como odas al olvido.

Si tú no existieras, sería un mundo de pasados irreales
De sueños preñados por un recuerdo secreto
Poblado por fantasmas sin mundos materiales.

Si tú no existieras, el mundo estaría incompleto
Sería la noche sin el día, la tristeza sin alegría
Un cuadro sin pintar, el universo en un boceto.

Si tú no existieras, vagaría la soledad inconcebible
Buscando la canción de la noche con su arrullo
Para adormecer mi dolor por un amor imposible
Que solo hallaría en un corazón como el tuyo




Pedro Rico
(Venezolano y amigo queridísimo)

miércoles, 1 de julio de 2009

Cómo pesa el amor...

Noche cerrada
ciega en el tiempo
verde como luna
apenas clara entre las luciérnagas.

Sigo la huella de mis pasos,
el doloroso retorno a la sonrisa,
me invento en la cumbre adivinada
entre árboles retorcidos.

Sé que algún día
se alzarán de nuevo
las yemas recién nacidas
de mi rojo corazón,
entonces, quizás,
oirás mi voz enceguecedora
como el canto de las sirenas;
te darás cuenta de la soledad;
juntarás mi arcilla,
el lodo que te ofrecí,
entonces tal vez sabrás
cómo pesa el amor
endurecido...

Gioconda Belli

sábado, 27 de junio de 2009

Once...

Ningún padre de la iglesia
ha sabido explicar
por qué no existe
un mandamiento once
que ordene a la mujer
no codiciar al hombre
de su prójima

Mario Benedetti

martes, 23 de junio de 2009

La extranjera...

La extranjera no sabe
que su sangre es su casa, que
todo pájaro suyo
sólo ahí puede cantar y abrir
alas de su verano y se abalanza,
alcanza, lanza, alza
como una sed de mundo
que no se puede apagar.
El pájaro encendido cuida
los huecos de la pérdida como
joyas perdidas sin remedio.
Canta allí, loco de luz, no renuncia
a mis monstruos, valiente.
La hora de los dioses
junta los pies
de ese camino.

Juan Gelman


sábado, 20 de junio de 2009

Al límite del aire vas...

Al límite del aire vas y allí
te diluyes.
Tú misma subes
a lo más alto del día
No hay memoria de ti
sino una pura creación,
un reverbero que no requiere palabras.


Lo que yo puedo cercar
o acercar de ti
mucho se parece a un muro de arena,
ha tiempo que su puerta echó a andar
a solas,
no quedan ya rincones
para llorar.


Pero tú me rodeas
como una gran voz callada.
Un largo adiós pone mis manos
en su sitio.
Escribirte es como conducir al mar
un campo de tulipanes,
no requiere palabras.


Y permanezco mudo
mientras te mueves a mi alrededor.
Nervaduras de un ojo fijo
en mi corazón
tejen su telaraña de amor letal.


Emilio Sosa Lopez

miércoles, 17 de junio de 2009

Oración...



Líbranos, Señor,
de encontrarnos,
años después,
con nuestros grandes amores.

Cristina Peri Rosi