martes, 26 de marzo de 2013

Pájaro azul...






Gracias, Miguel Ángel...







Hay un pájaro azul en mi corazón
que quiere salir fuera
pero soy demasiado rudo para él,
le digo, quédate ahí,
no voy a dejar que nadie te vea.

Hay un pájaro azul en mi corazón
que quiere salir fuera
pero vierto whiskey en él
e inhalo humo de cigarrillo
y las prostitutas y los cantineros
y los dependientes de las tiendas
nunca saben que está ahí.

Hay un pájaro azul en mi corazón
que quiere salir fuera
pero soy demasiado rudo para él,
le digo, mantente oculto,
¿quieres hacerme equivocar?
¿echarlo a perder todo?
¿arruinar mi venta de libros en Europa?

Hay un pájaro azul en mi corazón
que quiere salir fuera
pero soy demasiado astuto,
sólo lo dejo salir
algunas veces en la noche
cuando todos duermen.
le digo, sé que estás ahí,
así que no estés triste.

Luego lo traigo de regreso,
pero él sigue cantando ahí,
ciertamente no lo he dejado morir
y así dormimos juntos
con nuestro pacto secreto
y es suficientemente agradable
para hacer compadecer a un hombre,
pero yo no compadezco,
¿lo haces tú?

Charles Bukowski



viernes, 15 de marzo de 2013

La mano se extiende...

La mano se extiende,
pero a mitad de camino
la detiene una imagen.
Y se marcha entonces con ella,
no para poseerla
sino tan sólo para entrar en su juego.
La mano ha comenzado a enamorarse en el camino
y así la posesión y el don se le escapan.
La mano ha cambiado su destino
por un
 vuelo que no es el vuelo del pájaro,
sino un abandono a las mareas que no tienen costa
o a los desequilibrios de una sabiduría diferente.
La mano ha renunciado a su objeto
y ha adquirido el valor de su distracción.
La mano ha renunciado a salvarse.


Roberto Juarróz

martes, 5 de febrero de 2013

Esperas...





se oyen pasos 
de alguien que no llega nunca
Enrique Molina


uno sigue esperando
sin responder a nadie
entre otras cosas porque
las sombras no preguntan

uno estira el silencio
abandonado y torpe
con los ojos abiertos
y la esperanza inmóvil

el cielo está tan lejos
y la tierra tan cerca
que no vale la pena
soñar con el futuro

en secreto se aguardan
noticias del vacío
y sin embargo nadie
se asoma entre la niebla

Mario Benedetti
(Poema inédito)







lunes, 4 de febrero de 2013

Miedo y Coraje...





El miedo y el coraje 
son gajes del oficio
pero si se descuidan 
los derrota el olvido

el miedo se detiene 
a un palmo del abismo 
y el coraje no sabe 
qué hacer con el peligro

el miedo no se atreve 
a atravesar el río
y el coraje rechaza 
el mar del infinito

no obstante hay ocasiones
que se abren de improviso
y allí miedo y coraje
son franjas de lo mismo

Mario Benedetti
(Poema inédito)






viernes, 18 de enero de 2013

Qué pensarías tú...




¿Qué pensarías tu si te dijera que te amo
con un amor que no conoces, 
si te dijera que en las noches, 
los versos brotan de mis manos? 

¿Qué pensarías tú si yo te amara 
más allá del pensamiento, 
si te dijera que no miento 
que por las noches en mi almohada
veo tu cara? 

¿Qué pensarías tú de haberte amado 
antes que tú me conocieras, 
si te dijera que siempre fuiste un sueño 
y por las noches te llamaba primavera? 

¿Qué pensarías tú si yo te amara? 

Gerardo Omaña Márquez


lunes, 14 de enero de 2013

Carta desde una tierra vehemente...



Desde esta tierra extrema yo te escribo
a la sombra de un árbol que ayer aún no estaba
pues aquí crece todo de repente.
Apenas surge un plan, ya se ha cumplido.

Demasiado vehemente es nuestra tierra.
Yo no sé bien si tú
podrías adaptarte a este clima,
admito que yo misma con frecuencia lo temo.

Quema el sol como cólera encendida,
y él madura el grano, tuesta el grano
a su gusto. No puede una fiarse:
hoy representa amor, mañana odio.

A partir de una nada, de una fuente,
nace de pronto un río que veloz
inunda el campo todo entero
y de nuevo decrece en un instante.

Aquello que deseas se cumple sin demora,
pues los deseos tienen un poder evidente
-no deseo maldades, menos mal,
se metería una si no en un mar de sangre-.

Tú miras con deseo a una mujer
y así ya eres un hombre
y tu deseo engendra un hijo.

Es aquí cada cual igual que el viento,
que esparce sus semillas sin tiempo a preguntar
si han echado raíces.

Observas con cariño alguna estrella
y entonces brilla y te obedece
y lleva tu talento a su apogeo.

Te colma hasta tal punto de venturas
que te corta el aliento. ¡Vente ya!
Sé mi invitado. Aunque es difícil
adaptarse, a aquél que lo consigue
le salta el corazón y se le rompe.

Mascha Kaleko

martes, 8 de enero de 2013

Volvemos a comer juntos...

Volvemos a comer juntos.
Este hombre cada día más guapo y a ti te rebasan las orejas.

Qué importa.
Qué importa el poco tiempo que tienes para enamorarlo,
qué importa la sopa fría
-no puedes permitirte el lujo
de perderlo de vista un solo instante, Almudena-,
si cuando vas a citar "yo siempre estoy triste"
él se anticipa y acariciándote los ojos dice que le encanta
tu alegría.

Almudena Guzmán

jueves, 3 de enero de 2013

Televidente,,,




Aquí estoy otra vez de vuelta
en mi cuarto de Iowa City
Tomo a sorbos mi plato de sopa Campbell
frente al televisor apagado
La pantalla refleja la imagen
de la cuchara entrando en mi boca
Y soy el aviso comercial de mi mismo
que anuncia nada a nadie.


Oscar Hahn
(Chileno)

domingo, 30 de diciembre de 2012

El amor...



Las palabras son barcos
y se pierden así, de boca en boca,
como de niebla en niebla.
Llevan su mercancía por las conversaciones
sin encontrar un puerto,
la noche que les pese igual que un ancla.

Deben acostumbrarse a envejecer
y vivir con paciencia de madera
usada por las olas,
irse descomponiendo, dañarse lentamente,
hasta que a la bodega rutinaria
llegue el mar y las hunda.

Porque la vida entra en las palabras
como el mar en un barco,
cubre de tiempo el nombre de las cosas
y lleva a la raíz de un adjetivo
el cielo de una fecha,
el balcón de una casa,
la luz de una ciudad reflejada en un río.

Por eso, niebla a niebla,
cuando el amor invade las palabras,
golpea sus paredes, marca en ellas
los signos de una historia personal
y deja en el pasado de los vocabularios
sensaciones de frío y de calor,
noches que son la noche,
mares que son el mar,
solitarios paseos con extensión de frase
y trenes detenidos y canciones.


Si el amor, como todo, es cuestión de palabras,
acercarme a tu cuerpo fue crear un idioma.


Luis García Montero
(Español)

martes, 6 de noviembre de 2012

El doliente...




Pasarán estos días como pasan
todos los días malos de la vida
Amainarán los vientos que te arrasan
Se estancará la sangre de tu herida


El alma errante volverá a su nido
Lo que ayer se perdió será encontrado
El sol será sin mancha concebido
y saldrá nuevamente en tu costado


Y dirás frente al mar: ¿Cómo he podido
anegado sin brújula y perdido
llegar a puerto con las velas rotas?


Y una voz te dirá: ¿Que no lo sabes?
El mismo viento que rompió tus naves
es el que hace volar a las gaviotas

Oscar Hahn 
(Chileno)


jueves, 4 de octubre de 2012

Certezas...


Un día te querré... Un día: ¿cuando?
No lo sé, ni me importa, todavía.
Tan segura de amarte estoy, un día,
que ni anhelo ni busco: voy andando.
Mi mano que la espera va ahuecando,
hoy reposa indolente, blanda y fría.
Un día te querrá... Hoy sólo ansía
encerrase en la tuya, descansando.
Mi amor sabe aguardar. No es impaciente:
su deseo es arroyo, y no torrente
que hacia ti, con certeza, sigue andando.
Y una tarde cualquiera y diferente
me he de dar a tu amor, serenamente.
Un día te amaré: ¿qué importa cuando?

Julia Prilutzky Farny