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sábado 19 de diciembre de 2009

Trasmundo...

Más allá del deseo y su luz torpe,
más allá de la risa, al otro lado
de ese instante sin tiempo o la nostalgia,
lejos de la razón, de la locura,
más allá de mí mismo, de la vida,
tan inútil, tan vieja conocida,
más allá de estos sueños, de esta muerte:
tras de la sombra en llamas de tus ojos.

Abelardo Linares
(Español)

martes 15 de diciembre de 2009

Enamorarse y no...

Cuando uno se enamora las cuadrillas
del tiempo hacen escala en el olvido
la desdicha se llena de milagros
el miedo se convierte en osadía
y la muerte no sale de su cueva
enamorarse es un presagio gratis
una ventana abierta al árbol nuevo
una proeza de los sentimientos
una bonanza casi insoportable
y un ejercicio contra el infortunio
por el contrario desenamorarse
es ver el cuerpo como es y no
como la otra mirada lo inventaba
es regresar más pobre al viejo enigma
y dar con la tristeza en el espejo

Mario Benedetti

domingo 13 de diciembre de 2009

El Amor...

Una vez el amor de dos nómades
duró una lluvia.
Cuando se despidieron, mojados y vivos,
supieron que volverían a amarse
en todas las lluvias por venir
aunque nunca más volvieran
a encontrarse...

Lía Schenck
"El retorno de los nómades"
(Uruguaya - Contemporánea)

viernes 11 de diciembre de 2009

Ausencia de amor...

Cómo será pregunto.
Cómo será tocarte a mi costado.
Ando de loco por el aire
que ando que no ando.

Cómo será acostarme
en tu país de pechos tan lejano.
Ando de pobre cristo a tu recuerdo
clavado, reclavado.

Será ya como sea.
Tal vez me estalle el cuerpo todo lo que he esperado.
Me comerás entonces dulcemente pedazo por pedazo.

Seré lo que debiera.
Tu pie. Tu mano.


Juan Gelman

miércoles 9 de diciembre de 2009

Andamios en el viento...

Yo edifiqué este amor.
Con fragmentos de oscuras inocencias,
con torpes esqueletos de caricias,
con harapos de sueños,
con astillas de heridas sin cerrojos,
con retazos de olvidos,
con silencios,
con este terco corazón obrero
enhebrando
una a una
las miradas
hasta llegar al beso.


Yo edifiqué este amor.
Me desollé las manos
y el alma
para hacerlo.
Desgarré la agonía de mis pieles
en el seco perfil de tus misterios,
en tu salvaje lluvia de raíces,
en tu escasa ternura,
en la eterna aspereza de tus miedos,
en el rencor marchito de tu zarza,
en la estirpe indomable de tus fuegos.


Yo edifiqué este amor.
Establecí mi sumisión descalza
como piedra y cimiento,
lo parí con la fuerza de la tierra
en la orilla de enero,
lo afirmé como hiedra a tus murallas
de aguijones sin tiempo...
y lo sostengo
a pura garra y dientes
entre racimos de cuchillos negros.


Norma Segades Manias
(Argentina)

lunes 7 de diciembre de 2009

Inventario de lugares propicios al amor...

Son pocos.
La primavera está muy prestigiada, pero
es mejor el verano.
Y también esas grietas que el otoño
forma al interceder con los domingos
en algunas ciudades
ya de por sí amarillas como plátanos.
El invierno elimina muchos sitios:
quicios de puertas orientadas al norte,
orillas de los ríos,
bancos públicos.
Los contrafuertes exteriores
de las viejas iglesias
dejan a veces huecos
utilizables aunque caiga nieve.
Pero desengañémonos: las bajas
temperaturas y los vientos húmedos
lo dificultan todo.
Las ordenanzas, además, proscriben
la caricia (con exenciones
para determinadas zonas epidérmicas
-sin interés alguno-
en niños, perros y otros animales)
y el «no tocar, peligro de ignominia»
puede leerse en miles de miradas.
¿Adónde huir, entonces?
Por todas partes ojos bizcos,
córneas torturadas,
implacables pupilas,
retinas reticentes,
vigilan, desconfían, amenazan.
Queda quizá el recurso de andar solo,
de vaciar el alma de ternura
y llenarla de hastío e indiferencia,
en este tiempo hostil, propicio al odio.

Angel González
(Español)

sábado 5 de diciembre de 2009

La diosa blanca...


Porque sabe cuánto la quiero y cómo hablo de ella en su ausencia,
la nieve vino a despedirme.
Pintó de Brueghel los árboles.
Hizo dibujo de Hosukai el campo sombrío.


Imposible dar gusto a todos.
La nieve que para mí es la diosa, la novia,
Astarté, Diana, la eterna muchacha,
para otros es la enemiga, la bruja, la condenable a la hoguera.
Estorba sus labores y sus ganancias.
La odian por verla tanto y haber crecido con ella.
La relacionan con el sudario y la muerte.


A mis ojos en cambio es la joven vida, la Diosa Blanca
que abre los brazos y nos envuelve por un segundo y se marcha.
Le digo adiós, hasta luego, espero volver a verte algún día.
Adiós, espuma del aire, isla que dura un instante.


José Emilio Pacheco
Premio Cervantes 2009
(Mexicano - Contemporáneo)



La foto pertenece a mi amigo Tomás
que me la regaló el  invierno pasado ;)

jueves 3 de diciembre de 2009

Incendio...

Las escaleras gotean
Llaman chasqueando

Brilla el suave barandal
Lo toco y siento
Subo y siento
Paso a paso, medida tras acto malabar
Tomo el silencio como el abrigo de siempre
Guardo los túneles que no han tenido luz

Para que alumbren

Belkys Arredondo
(Venezolana)

domingo 29 de noviembre de 2009

Poesía...

La poesía es como el viento,
o como el fuego, o como el mar.
Hace vibrar árboles, ropas,
abrasa espigas, hojas secas,
acuna en su oleaje
los objetos que duermen en la playa...

José Hierro
(España, 1922 - 2002)

viernes 27 de noviembre de 2009

Indicios...

atravesar la niebla
(el abrazo que fue fugaz
como la brisa)


se van hundiendo los pies


y quizás es la única
certeza

Any Lagos
(Argentina)

miércoles 25 de noviembre de 2009

El cielo ya no es esperanza...

El cielo ya no es una esperanza,
sino tan sólo una expectativa.
El infierno ya no es una condena,
sino tan sólo un vacío.

El hombre ya no se salva ni se pierde:
tan sólo a veces canta en el camino.

Roberto Juarroz

lunes 23 de noviembre de 2009

Nombres destinados...

Has vuelto a nombrarla
ella está sobre las olas de un mar que renueva la vida
la que buscó en tu memoria los signos de otro tiempo
la que horadó con manos temblorosas los artificios de tu
existencia


hoy es una probable marcha al infortunio
se oculta de las agorerías
forja una ilusión tejida a fuerza de llantos
de noches donde escarbar historias muertas


ella partió a otro riesgo en camino de difícil destino
está indagando en las fuentes el por qué de los finales
tratando de entender esa antigua sentencia donde todo
termina
y siembra preguntas en campos desolados
en praderas donde el calor y el frío son un mismo cadalso
fija sus retinas en cada partícula hasta enturbiar paisajes
no niega la ceniza de los continentes
lo clavado en el cerebro para siempre
como un aguijón de tela dura
que muerde las entrañas de la despedida
está tratando de irse del recuerdo y vuelve a él
como a un sortilegio maligno que liga los hechos


tu búsqueda será en fronteras de un paisaje distante
y su ausencia una visión del dominio que les fue concedido
para elaborar una historia magnifica donde quedaron
atrapados eternamente

María del Carmen Suárez
(Argentina)

sábado 21 de noviembre de 2009

Amanecer...

Una vez más reaparece
el día de ayer, ya dado
por muerto y por enterrado.
Otra vez desaparece

el silencio y me amanece
otra vez a nuestro lado.
No sé si será pecado.
A mí no me lo parece.

En este día cualquiera
párate a ver cómo canta,
antes que me vaya fuera,

mi corazón en tu mano
y tu boca en mi garganta
por la mañana temprano.

Manuel Alcántara
(Español - Contemporáneo)

jueves 19 de noviembre de 2009

Chau número tres...

Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres

sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
segura sin seguro

te dejo frente al mar
descifrándote sola
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota

te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía

pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono

estaré donde menos
lo esperes
por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos

estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra

estaré repartido
en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen

y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirándote

Mario Benedetti

martes 17 de noviembre de 2009

Entonces...

Entonces el beso conocía el norte y el sur,
el este y el oeste de toda cartografía
como si antes de labio en medio de la lluvia
hubiera sido rosa de los vientos
o brújula del corsario de los siete mares.
Nada estaba preparado
-dormían las leyendas su sueño abisal-
y sin embargo no cabía margen alguno de error:
cada noche atracaba en su alborada,
cada zozobra en su bahía,
cada deseo en su rompeolas.
Así era el amor,
volver a casa
con la red llena de certidumbres

nunca un naufragio en alta muerte
silenciosa
como ahora.

Almudena Guzmán