miércoles, 14 de junio de 2006

El Amenazado...



A Borges, en el XX Aniversario
de su partida a mundos mejores...





Es el amor. Tendré que ocultarme o huir.
Crecen los muros de su cárcel, como en un sueño atroz.
La hermosa máscara ha cambiado, pero como siempre
es la única. ¿De qué me servirán mis talismanes: el
ejercicio de las letras, la vaga erudición, el aprendizaje
de las palabras que usó el áspero Norte para cantar sus
mares y sus espadas, la serena amistad, las galerías de
la Biblioteca, las cosas comunes, los hábitos, el joven
amor de mi madre, la sombra militar de mis muertos,
la noche intemporal, el sabor del sueño?
Estar contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo.
Ya el cántaro se quiebra sobre la fuente, ya el hombre se
levanta a la voz del ave, ya se han oscurecido los que
miran por las ventanas, pero la sombra no ha traído la paz.
Es, ya lo sé, el amor: la ansiedad y el alivio de oír tu voz,
la espera y la memoria, el horror de vivir en lo sucesivo.
Es el amor con sus mitologías, con sus pequeñas magias inútiles.
Hay una esquina por la que no me atrevo a pasar.
Ya los ejércitos me cercan las hordas.
(Esta habitación es irreal, ella no la ha visto).
El nombre de una mujer me delata.
Me duele una mujer en todo el cuerpo.

Jorge Luis Borges
(El oro de los tigres, 1972)

8 comentarios:

Max dijo...

Y como no recordarlo si ha sido capaz de escribir poemas como este.

besos





AL VINO

En el bronce de Homero resplandece tu nombre,
negro vino que alegras el corazón del hombre.

Siglos de siglos hace que vas de mano en mano
desde el ritón del griego al cuerno del germano.

En la aurora ya estabas. A las generaciones
les diste en el camino tu fuego y tus leones.

Junto a aquel otro río de noches y de días
corre el tuyo que aclaman amigos y alegrías,

vino que como un Éufrates patriarcal y profundo
vas fluyendo a lo largo de la historia del mundo.

En tu cristal que vive nuestros ojos han visto
una roja metáfora de la sangre de Cristo.

En las arrebatadas estrofas del sufí
eres la cimitarra, la rosa y el rubí.

Que otros en tu Leteo beban un triste olvido;
yo busco en ti las fiestas del fervor compartido.

Sésamo con el cual antiguas noches abro
y en la dura tiniebla, dádiva y candelabro.

Vino del mutuo amor o la roja pelea,
alguna vez te llamaré. Que así sea.


Jorge Luis Borges

Anónimo dijo...

Lo que daría yo por meter los ojos en ese calendario tuyo. Tienes detales hasta para los que no están!
Se te quiere, bella
Carlos

Gaby dijo...

Hola!
Debo admitirte, que a pesar de estudiar Letras, Borges no es de mi gran simpatía.De todos modos, está bueno leer lo que nos gusta y lo que no.
Dejé una invitación "literaria" en mi blog. Participá!!!!! Serán recibidos muuuy bien tus aportes!!!

Anónimo dijo...

Esta semana he leído más de las obras de Borges y a diferencia de gaby, mi símpatia por él ha crecido.

Mr. Grau

arandanilla dijo...

Me encanta este poema de Borges. Cómo ocultarse o huir del amor y sus milagros, mami? cómo?

Azul... dijo...

Max: es uno de mis poemas favoritos de Borges, no sé por qué no lo he publicado, cuando tenga mas animitos lo haré. Qué lindo que lo pusieras aquí, gracias, corazón.

Carlos: mi calendario no es misterio, pero existe, cuando quiera se lo muestro! Yo tb te quiero, tesoro.

Gaby, cuando esté de regreso te prometo participar en tu Blog, gracias!

Arandiux, mi niña, del amor no se puede huir, siempre te encuentra, así que mejor disfrutarlo, a que sí?

Gracias por las visitas, se les quiere un montón!

Besitos

arandanilla dijo...

Bueno, el amor...a veces tan tirano. No sé...

Azul... dijo...

El Amor es el motor del mundo, es la magia, la luz, en el momento en que se convierte en tirano o lastima deja de ser amor y pasa a ser cualquier otra cosa, pero Amor no, cualquier otra cosa, pequeñita mía...