sábado, 12 de enero de 2008

Epílogo...


Hasta siempre, querido poeta...


Me arrepiento de tanta inútil queja,
de tanta
tentación improcedente.
Son las reglas del juego inapelables
y justifican toda, cualquier pérdida.
Ahora
sólo lo inesperado o lo imposible
podría hacerme llorar:

una resurrección, ninguna muerte.
Angel González
(Español)

9 comentarios:

max dijo...

Que una persona más lo conozca leyéndolo es una especie de resurrección ;)

Nos visitarás con tu poesía,Angel

Azul... dijo...

Ahora estará regando de versos su Cielo...

Tawaki dijo...

Cuando creemos que ya no podemos sorprendernos ni llorar, algo nos saca del error.

Besos.

Azul... dijo...

Tawaki, amigo, se nos están yendo los mejores...

Besotes

Anónimo dijo...

«Para que yo me llame Ángel González, para que mi ser pese sobre el suelo, fue necesario un ancho espacio y un largo tiempo: hombres de todo el mar y toda tierra, fértiles vientres de mujer, y cuerpos y más cuerpos, fundiéndose incesantes en otro cuerpo nuevo»
Para mi uno de los mejores

Azul... dijo...

Y para mi, Anónimo, y para mi...

Saludos, y gracias por tu hermoso comentario :)

leo dijo...

No entiendo cómo se puede lamentar la muerte de alguien a quien no conoces y sentir que realmente deja un hueco. Se me hará raro pensar que ya no está este poeta que, en realidad, nunca estuvo.
(Quizá él hubiera sabido poner en palabras este sentimiento)

Inês dijo...

Que lástima!
Mais um grande poeta se foi.
Bjs,

Azul... dijo...

Leo, bella, o quizás estuvo más de lo que creímos, por eso se nota el vacío... Un besito :)

Iné, sí, es una lástima, era un grande. Gracias por venir
beijos!