domingo, 16 de septiembre de 2007

Si mi voz muriera en tierra...

Si mi voz muriera en tierra
llevadla al nivel del mar
y dejadla en la ribera.
Llevadla al nivel del mar
y nombradla capitana
de un blanco bajel de guerra.
Oh mi voz condecorada
con la insignia marinera:
sobre el corazón un ancla
y sobre el ancla una estrella
y sobre la estrella el viento
y sobre el viento ¡una vela!

Rafael Alberti

5 comentarios:

arandanilla dijo...

Yo veo el mar tooooodos los días...es una salvación. Te quiero mucho, Mari Carmen, O mejor, Mamiazul...A finales de octubre me dejan parada. En cuanto todo se calme en casa, te visito y paso un dia o dos contigo. Aunque soy más torpe que un guardagujas, je, así que me tendrás que recojer a la entrada de tu ciudad, porque tengo menos orientación que una zanahoria. Besos a raudales...

Azul... dijo...

Y sí, tener el mar cerca es una bendición, yo sueño con que algún día pueda irme allí, a su orillita :)

Bueno, seremos las dos paradas, así que Ud. nomás diga cuándo y yo corro a buscarla al fin del mundo!!! :)))

Yo también te quiero muchísimo, mi Niña Valiente

arandanilla dijo...

Ja, pues paraditas nos quedamos...Cuando tenga casita propia (qué lejos lo veo) te vienes también y nos vamos a ver el mar un buen rato...eh? Es como abrazar un árbol...qué magnético siempre. Je, de Alberti fue el librillo que regalé a García...y Gracias a él obtuve mi acuarela. Pufff. Gracias por esta página

Azul... dijo...

Oiga, no, no le ponga distancias a las cosas que desea ¿no ves que si las piensas contigo llegan antes???? ;)

TQM, mi Niña

arandanilla dijo...

Pozi! Graciasssssssssssss...